domingo, mayo 29, 2005
Cartas del Yagé (o algo así) - Recuerdos de eras antológicas (Perfect Nights live in Salamanca)
Cada vez que algún desconocido me devuelve la fe en la raza humana algún conocido me la vuelve a quitar, y yo soy feliz en medio de esta decadencia que se evidencia a mi alrededor, tengo conocimiento y soy feliz, aquel axioma de la ignorancia produce felicidad parece no ser recíproco.
Internet funciona lento, los juegos ya no me van, el ordenador está recién formateado y hace cosas raras, el universo se descompone a mi alrededor y viaja hacia formas más arcaicas, esta tarde he visto un modem analógico, de esos de marcación manual con ruedecita y todo, y yo, sin embargo, soy feliz.
Una felicidad endiablada porke aunke el mundo se huna a mi alrededor y yo lo haga con él me doy cuenta de que:
YO ME HUNDO MÁS LENTAMENTE, y ante la inevitabilidad de acabar en el más profundo de los infiernos me divierte la idea de poder mirar a la mayoría de la humanidad desde la Tierra mientras ellos se hundan, si, ya sé que habrá alguien ke me mirará a mí desde lo más alto, pero yo no mirare hacia arriba y punto, ya sabes, si no lo ves no ha pasado.
viernes, mayo 13, 2005
Vida Privada
Me cargo la mochila al hombro y mientras, mareado por las 5 horas de viaje, bajo del autobús y rezo a todos los dioses conocidos por que alguien me esté esperando.
- ¿Me has echado de menos? - grita Puck mientras se acerca hacia la puerta del bus.
- Más de lo que creía posible. Hace un par de noches me habría cortado las venas con tal de que hubieras estado allí para ayudarme.
- ¿Quién fue?
- Sofía
- Creía que la habías superado hace años.
- Yo también lo creía, pero ya sabes como soy, cuando me emborracho tiendo a mis orígenes.
- Sí, y te comportas como un criajo de 15 años. Me necesitas mucho más de lo que quieres aceptar.
- Lo sé, y eso me da mucho miedo, eres todo lo que de pequeño no quería ser.
- No te equivoques no soy el matón barato que crees, nos parecemos mucho más de lo que piensas. Pero la verdad es que todo eso da igual, deberías ir acostumbrándote a mi presencia, porque he venido para quedarme:
Y NO PIENSO MARCHARME
Le tiro la mochila a Puck con violencia y comienzo a caminar calle abajo, hacia casa, siempre hacia casa.
- Oye, ¿y qué es lo que pasó?
- No te lo voy a contar Puck, yo no soy así.
- No, idiota, no me refería a eso, sino que si significó algo, porque conociéndote...
- No lo sé, no he hablado con ella.
- Debes estar volviéndote loco, ¿no?
- No creas, tengo problemas más gordos.
- Es verdad, no me acordaba, que tal está...
- Jodido, muy jodido.
martes, mayo 10, 2005
En medio de la nada
- Para el puto coche.
El sonido de los frenos del coche resonaron por todo el habitáculo mientras pasábamos de cien a cero en un tiempo casi record (si tenemos en cuenta la clase de vehículo que conducíamos)
Joder Puck, a que coño vienen estas movidas.
Yo me bajo aquí.
¿Qué me estás contando? Estamos en mitad de la nada, aquí no hay nadie.
Tranqui Robín, sé lo que me hago, no es un capricho de niño tonto. Tienes razón, allí donde vas no pinto nada y lo mismo me da buscar fortuna aquí que en otro sitio.
¿Estás seguro de lo que dices?
Completamente, tu tira millas que yo ya me las apañaré para volver a la civilización. Pero déjame las gafas de sol y algo de ropa, tengo un plan.
Tú mismo, ¿pasamos a recogerte a la vuelta?
No, creo que podré valerme por mí mismo, cuando vosotros estéis renqueando por la carretera yo estaré quemando cromo con el más flipante buga que puedas imaginarte. Ala, carretera y manta.
J.A.S.P.
Leo el periódico
y veo
un Mercedes 300 SL
Alas de
gaviota
Entonces
me pregunto
¿QUÉ COJONES HEMOS HECHO?
Para que nos claven
un jodido
Ford Focus
como algo maravilloso

martes, mayo 03, 2005
Como una Road Movie
Cambio la marcha con violencia y hundo el pie en el acelerador mientras Dylan me repite “The answer my friend, is blowin’ in the wind”...
- ...quieto, para la cinta, Puck, no puedes empezar un relato así.
- ¿Y se puede saber por qué no puedo?
- No es porque no esté sonando Dylan, ni porque con este cacharro hundir el pie en el acelerador no sirva para nada, PERO ES QUE TÚ NI SIQUIERA SABES CONDUCIR.
- Y cómo coño quieres que empiece, Robin: diciendo que el capullo de tu mejor amigo conduce con toda la parsimonia del mundo, que nos movemos en una cafetera con ruedas y que estamos escuchando a MECANO.
- Pues sí, porque es la verdad, y además a mí Mecano me gusta.
- Ya, y también te gustan los Hombres G, pero no es como para proclamarlo a los cuatro vientos.
- Mira tío, si te vas a poner así cuenta el relato como te de la gana, pero no sé para que aprietas el acelerador, ¿qué prisas tienes por llegar?
- La verdad es que ninguna, acelero porque es lo que hay que hacer, no puedes ir por la autopista a cien, de ciento cuarenta debería estar prohibido bajar.
- Pedazo de gilipollez acabas de soltar chaval, además, vuelvo a preguntarte, ¿para qué quieres llegar pronto a nuestro destino?, ¿para no tener nada que decir durante diez días?, ¿para retroceder hasta un tiempo y un lugar en el que no eras nada, en el que no significabas nada, en el que ni siquiera existías?
- ...
- No tienes nada que decir, lo suponía, y ahora escribe el relato que te de la gana.




