martes, mayo 03, 2005
Como una Road Movie
Cambio la marcha con violencia y hundo el pie en el acelerador mientras Dylan me repite “The answer my friend, is blowin’ in the wind”...
- ...quieto, para la cinta, Puck, no puedes empezar un relato así.
- ¿Y se puede saber por qué no puedo?
- No es porque no esté sonando Dylan, ni porque con este cacharro hundir el pie en el acelerador no sirva para nada, PERO ES QUE TÚ NI SIQUIERA SABES CONDUCIR.
- Y cómo coño quieres que empiece, Robin: diciendo que el capullo de tu mejor amigo conduce con toda la parsimonia del mundo, que nos movemos en una cafetera con ruedas y que estamos escuchando a MECANO.
- Pues sí, porque es la verdad, y además a mí Mecano me gusta.
- Ya, y también te gustan los Hombres G, pero no es como para proclamarlo a los cuatro vientos.
- Mira tío, si te vas a poner así cuenta el relato como te de la gana, pero no sé para que aprietas el acelerador, ¿qué prisas tienes por llegar?
- La verdad es que ninguna, acelero porque es lo que hay que hacer, no puedes ir por la autopista a cien, de ciento cuarenta debería estar prohibido bajar.
- Pedazo de gilipollez acabas de soltar chaval, además, vuelvo a preguntarte, ¿para qué quieres llegar pronto a nuestro destino?, ¿para no tener nada que decir durante diez días?, ¿para retroceder hasta un tiempo y un lugar en el que no eras nada, en el que no significabas nada, en el que ni siquiera existías?
- ...
- No tienes nada que decir, lo suponía, y ahora escribe el relato que te de la gana.





